La empresa familiar: el valor de planificar

En multitud de ocasiones empresas familiares de éxito terminan desapareciendo debido a desacuerdos internos que afectan en los beneficios finales. ¿El problema? La falta de planificación.

Empresa Familiar: “Es aquella en  las que la propiedad o el poder de decisión pertenecen, total o parcialmente, a un grupo de personas que son parientes consanguíneos o afines entre sí.”

España es un país de empresas familiares. Éstas aportan un 70% del PIB y generan el 75% del empleo, autónomos incluidos.

Problemas de la empresa familiar

Cambio generacional. Constituye un aspecto fundamental en la supervivencia de la empresa familiar. El aumento del mismo hace que la propiedad se vaya dividiendo en grupos cada vez más alejados los unos de los otros. Existe una vocación de transmisión o continuidad dentro de los valores de la empresa familiar pero muchas veces resulta más complicado de lo que parece mantenerla.

Discrepancias internas. Pueden provocar el bloqueo de la sociedad, ya que los miembros familiares tienen voto en el gobierno de la empresa y muchas veces algunas de las partes supera el 50% de las acciones. Esta situación se agrava con las terceras generaciones. Las empresas en primera o segunda generación, presentan un número reducido de propietarios y sus relaciones son de gran proximidad, el problema se presenta con la denominada “generación de los primos”.

La generación de los primos. Hablamos de la 3ª generación. Las Empresas Familiares en este estadio de evolución suelen tener múltiples accionistas familiares en un número mucho mayor que en la etapa anterior. A su vez, dichos accionistas, proceden de núcleos familiares diferentes, se conocen menos entre ellos y por lo tanto, la comunicación, la confianza y la capacidad de entendimiento suele ser menor que en la generación de sus padres. Asimismo, suele haber un número mucho mayor de accionistas pasivos que de accionistas activos, con lo que se acrecientan las posibles diferencias en cuanto a necesidades y objetivos en relación con la Empresa Familiar.

Mala planificación. Una sucesión que no tenga en cuenta un orden y una conveniencia lógica para el rumbo empresarial quedará limitada y restringida a un cambio en la titularidad de las participaciones sociales. ¿El resultado? Fracaso empresarial.

¿Qué podemos hacer para evitarlos?

Una adecuada planificación de futuro. Ésta deberá realizarse con carácter previo a la sucesión, estableciendo un protocolo familiar fruto del consenso. El protocolo regula las relaciones económicas y profesionales entre los socios y la propia empresa, así como la organización y gestión de esta. Su finalidad es la regulación del acceso y salida de los familiares al gobierno y a la propiedad de la empresa, la sucesión y formación de futuros directivos, los pactos intrafamiliares, los valores éticos y las fórmulas para la resolución de conflictos.

Dentro de los acuerdos incluidos en el protocolo familiar existen medidas específicas para evitar la situación de bloqueo de la empresa, como la implantación de mayorías para la adopción de acuerdos o la existencia de un árbitro que dirima situaciones de conflicto.

Resultar imprescindible disponer de una estructura organizativa de la propiedad, de unos canales de comunicación formales y fluidos entre accionistas, de unos niveles formación e información adecuados y de unas “reglas del juego” establecidas, conocidas y aceptadas por todos.

En Sizet Experience tenemos un equipo de profesionales expertos en protocolos familiares, sabemos que la planificación es el instrumento idóneo para garantizar el éxito de la empresa. Investigamos y desarrollamos el plan más óptimo para tu empresa familiar ¡Contáctanos y descubre nuestros servicios!

Sizet y la empresa familiar

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